Existen diferentes tipos de grosor de tarjetas, entre ellos destacamos los siguientes:
Es el grosor más habitual y cumple la normativa ISO 7816 otorgándole rigidez a la tarjeta y compatibilidad con los lectores y grabadores de banda magnética, proximidad y código de barras.
Usado para tarjetas de identificación o de visita cuando no se requiera el uso de un lector o grabador. La tarjeta queda menos rígida, queda doblegable.