Un sistema de control de accesos con tarjetas de proximidad es ideal para todo tipo de transporte público. Funcionan con radiofrecuencia (RFID), es decir no requieren el contacto físico con el lector. Eso acelera el proceso de cancelación del ticket, evita colas en la parada y dejar el tráfico fluir, sobre todo en horas punta.
Cuando se emite los bonos, se cargan con una suma que equivale ciertos viajes y se van reduciendo con cada paso por el lector. Una vez agotados, las tarjetas se pueden reutilizar validándolas de nuevo. Y como no tiene roce con el lector, su durabilidad es casi infinita.
Por supuesto personalizamos las tarjetas según sus deseos, sea sólo con su logotipo o también con datos identificativos del titular. Además disponemos de una amplia gama de impresoras de tarjetas para que personalicen sus tarjetas bajo demanda.
Aprenda más sobre las tarjetas de proximidad y consulte nuestra gama de lectores y terminales de proximidad.
Nuestro equipo comercial estaría encantado de asesorarle sobre la mejor solución de control de accesos para su compañía de transporte.